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Una rutina saludable antes de acostarse: pasos para dormir mejor por la noche

Crear una rutina saludable antes de acostarte puede mejorar mucho la calidad de tu descanso. Adoptar unos cuantos hábitos sencillos puede ayudarte a conciliar el sueño más rápido y a dormir mejor durante toda la noche. Aquí tienes algunas de nuestras sugerencias:

  • Apaga los dispositivos electrónicos: evita mirar las pantallas del móvil, la tableta y el ordenador al menos una hora antes de acostarte. La luz azul que emiten estos dispositivos puede interferir en la producción de melatonina, la hormona del sueño.
  • Rutinas de relajación: ya sea darte un baño caliente, leer un libro o practicar yoga, elige actividades que te ayuden a relajarte. Hacer estas actividades con regularidad antes de acostarte puede indicarle a tu cerebro que es hora de descansar.
  • El entorno ideal para dormir: asegúrate de que tu dormitorio esté a oscuras, en silencio y fresco. Puede ser útil invertir en cortinas de buena calidad que bloqueen la luz, así como usar un antifaz o tapones para los oídos.
  • Establece un horario de sueño regular: intenta acostarte y levantarte a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. La regularidad puede ayudarte a estabilizar tu reloj biológico interno.
  • Evita la cafeína y las comidas pesadas: Evita tomar cafeína y comidas pesadas, grasas o picantes unas horas antes de acostarte, ya que pueden impedir que duermas bien.
  • Anota tus pensamientos* Si te cuesta calmar la mente, prueba a escribir tus pensamientos y preocupaciones en un diario antes de acostarte para despejar la mente.
  • Limita la ingesta de líquidos antes de acostarte: para evitar levantarte muchas veces por la noche, intenta limitar la cantidad de líquido que tomas una hora antes de acostarte. Esto no significa que tengas que dejar de beber por completo, sino que debes evitar tomar grandes cantidades de líquido que puedan interrumpir el sueño continuo.
  • Prueba algunas técnicas de relajación: técnicas como la respiración profunda, la meditación o el yoga pueden ayudar a que la mente y el cuerpo se relajen. Incluso unos pocos minutos de práctica antes de acostarte pueden mejorar la calidad del sueño.
  • Crea un ambiente agradable en el dormitorio: asegúrate de que tu dormitorio sea un lugar que te ayude a relajarte. Puedes recurrir a la aromaterapia, por ejemplo, con aceite de lavanda, que es conocido por sus propiedades relajantes. Usa ropa de cama cómoda y evita la luz demasiado intensa.
  • Practica técnicas de respiración: Los ejercicios de respiración pueden ayudarte a reducir el estrés y a calmar la mente. Un método muy popular es la técnica de respiración 4-7-8, que consiste en inspirar profundamente durante cuatro segundos, aguantar la respiración durante siete segundos y, a continuación, espirar durante ocho segundos.
  • Evita las siestas durante el día: aunque las siestas cortas pueden ser revitalizantes, las siestas largas o tardías pueden alterar tu ciclo de sueño habitual. Si tienes que echarte una siesta durante el día, intenta que no dure más de 20-30 minutos.
  • Controla la exposición a la luz: la luz, sobre todo la luz azul de las pantallas, puede afectar a la producción de melatonina. Por la noche, intenta limitar el uso de dispositivos electrónicos y utiliza una iluminación más tenue.
  • Piensa en hacer algo de ejercicio suave por la tarde: el ejercicio suave, como el yoga, los estiramientos o dar un paseo, puede ayudarte a relajarte y a mejorar la calidad de tu sueño. Evita el ejercicio intenso justo antes de acostarte, ya que puede sobreestimular el cuerpo.
  • Presta atención a tu alimentación: evita las cenas pesadas, grasas o picantes, ya que pueden provocarte molestias y perturbar el sueño. Elige comidas ligeras y fáciles de digerir, e intenta cenar al menos 2 o 3 horas antes de acostarte.
  • Crea un ritual antes de acostarte: repetir las mismas actividades cada noche puede ayudar a que tu cerebro capte que es hora de descansar. Este ritual podría incluir leer un libro, escuchar música tranquila, darte un baño caliente o tomarte una infusión de hierbas.

Recuerda que cambiar tus hábitos de sueño lleva tiempo. No esperes resultados inmediatos y ten paciencia. Si sigues estos pasos de forma constante, podrás mejorar poco a poco la calidad de tu sueño.